El papa Francisco pidió ayer lunes "paz para Jerusalén y toda la Tierra Santa" y un "diálogo sereno" en Venezuela, al pronunciar su mensaje Urbi et Orbi de Navidad en la Plaza de San Pedro.
Ante unas 50.000 personas que escuchaban su tradicional discurso, el papa argentino dijo esperar que "prevalezca la voluntad de reanudar el diálogo" entre las partes implicadas para "alcanzar una solución negociada, que permita la coexistencia pacífica de dos Estados".
Tras la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de reconocer la llamada Ciudad Santa como capital de Israel, el papa ya instó recientemente a "mantener el statu quo" de Jerusalén, conforme a las resoluciones de Naciones Unidas.
El controvertido anuncio, hecho el 6 de diciembre, ha provocado manifestaciones casi diarias en los Territorios Palestinos, y ensombreció las fiestas navideñas para los cristianos palestinos.
