La corrupción sin límites que revelan aún ayer los testimonios de 77 exdirectivos del grupo Odebrecht no solo benefició a cientos de políticos en Brasil, también a milicias, secuestradores y guerrilleros en el extranjero, según declaró a la justicia el expresidente de la compañía Marcelo Odebrecht.
El país asiste atónito día tras día a los detalles que se van conociendo de las más de 270 horas de declaraciones de los antiguos ejecutivos de Odebrecht, cuyo contenido se desgrana a cuentagotas y describe con una naturalidad pasmosa la corrupción "institucionalizada" que campó a sus anchas durante décadas. Uno de los testimonios más explosivos es el del expresidente de la compañía Marcelo Odebrecht, preso desde 2015 y condenado a 19 años y cuatro meses de cárcel por los desvíos destapados en la investigación.
