Estados Unidos considera que Naciones Unidas se ha quedado "obsoleta" y quiere impulsar cambios importantes en la organización, donde este mes preside el Consejo de Seguridad por primera vez desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.
Nikki Haley, la representante de Washington en la ONU, dirigirá durante abril el trabajo del Consejo de Seguridad y busca un "cambio de cultura".
