Las fuerzas iraquíes continuaban ayer la ofensiva para liberar el oeste de la ciudad de Mosul, en el norte de Irak, del control del grupo yihadista Estado Islámico (EI), pese al elevado número de civiles que han perecido durante la contienda.
El portavoz de las Fuerzas Antiterroristas iraquíes, Sabah al Numani, dijo ayer a EFE que el supuesto bombardeo de la coalición internacional liderada por EE.UU. en el barrio occidental de Mosul Al Yadida "no afecta a las operaciones militares", pues sus tropas prosiguen con la lucha. Respecto a la cifra de víctimas mortales en ese incidente, el coronel y director de la Defensa Civil en la provincia de Nínive -cuya capital es Mosul-, Mohamed al Yauari, detalló a EFE que sus equipos han sacado ayer debajo de los escombros 21 cadáveres, lo que eleva la cifra total a 158 muertos, y continúan con la búsqueda.
Afirmó que el mando de las Operaciones Conjuntas ha decidido elegir a unos dirigentes militares para hablar con los medios sobre lo acaecido, aunque ha prohibido a los periodistas el acceso a la zona. Negó que las unidades de las Fuerzas Antiterroristas ofrecieran información a la coalición internacional sobre la zona del bombardeo realizado el 25 de marzo. Al Yauari insistió en responsabilizar al EI de este ataque por "retener a las familias en las casas y colocar cerca de ellas coches bomba". Según el coronel, la aviación de la coalición internacional bombardeó la zona haciendo explotar dichos vehículos bomba.
