La ofensiva de las fuerzas iraquíes para expulsar totalmente al grupo yihadista Estado Islámico (EI) de la ciudad de Mosul (norte) cumplió ayer un mes de duros combates y de un lento pero imparable avance, durante el cual las tropas gubernamentales han conquistado más de la mitad de los barrios.
Ayer las Fuerzas Antiterroristas se aseguraron el control del barrio de Nables, después de seis días de intensos combates con los yihadistas, informó a Efe el comandante de las Operaciones Conjuntas, el general Abdelamir Yaralá.
Por otra parte, la IX División Blindada del Ejército tomó la zona industrial Al Mulauaza (contaminada, en árabe), ubicada en la periferia oeste de Mosul.
Mientras, las unidades de la Policía Federal están rodeando la zona vieja y se disponen a liberar la gran mezquita de Al Nuri, donde el líder de EI, Abu Bakr al Bagdadi, se autoproclamó califa el 29 de junio de 2014.
El comandante de la Policía Federal, Raid Shaker Yaudat, explicó a EFE que este es "el segundo objetivo estratégico más importante del oeste de Mosul", tras recuperar los edificios gubernamentales, que fueron tomados por las tropas hace unas dos semanas.
Desde el 19 de febrero, cuando dio comienzo el asalto sobre la orilla oeste del río Tigris, las fuerzas iraquíes se han hecho con el control de varios puntos estratégicos, como el aeropuerto de Mosul, la base militar Al Gazlani y decenas de edificios estatales.
El portavoz de la Comandancia de las Operaciones Conjuntas, general Yehia Rasul, aseguró a Efe que cientos de terroristas del EI han sido abatidos en este tiempo y cientos de vehículos bomba, destruidos, y más de 1.000 objetivos golpeados.
Rasul detalló que más de 22 barrios residenciales han sido "liberados" del yugo yihadista, así como tres puentes sobre el Tigris.
"El EI está colapsando", aseguró Rasul y añadió que los combatientes que quedan en Mosul se están atrincherando en el casco antiguo de la urbe.
