La justicia argentina avanzó ayer en la investigación de los supuestos delitos de corrupción cometidos en el kirchnerismo (2003-2015) con la declaración como imputados de los hijos de los expresidentes Néstor Kirchner y Cristina Fernández, que negaron los cargos y se declararon víctimas de una persecución. Al igual que su madre, Florencia y Máximo Kirchner están acusados de presunto lavado de dinero y cohecho cometidos supuestamente a través de la empresa familiar.
