El Senado de Texas (EE.UU.) aprobó ayer un proyecto de ley que castigará con sanciones y recortes de fondos a las denominadas "ciudades santuario", que protegen a indocumentados de ser deportados.
Después de seis horas de debate, el Senado aprobó la propuesta de ley con 20 votos republicanos a favor y 11 demócratas en contra, que pasa ahora a la Cámara de Representantes de Texas para seguir con el trámite legislativo.
El proyecto de ley busca penalizar a los gobiernos locales y a las universidades de Texas que opten por no cumplir con las leyes migratorias federales para favorecer la situación de los indocumentados, protegiéndolos de la deportación.
La propuesta, del senador republicano Charles Perry, permitiría que los funcionarios locales que promuevan las políticas "santuario" en los cuerpos policiales sean acusados de un crimen contra la seguridad.
El gobernador de Texas, Greg Abbott, ya actuó a principios de este mes contra las políticas "santuario" del condado de Travis, cuya capital es Austin, dónde la sheriff Sally Hernández decidió reducir su colaboración con los agentes federales de inmigración.
