El Gobierno socialdemócrata de Rumanía derogó oficialmente ayer, en una reunión extraordinaria, el polémico decreto ley que despenalizaba algunos casos de corrupción y cuya adopción desató la mayor oleada de protestas en el país balcánico desde la caída del comunismo en 1989. El Gobierno emplaza al Ministerio de Justicia a que ponga en marcha un debate público con todos los partidos políticos y la sociedad civil sobre una nueva ley.
