El Ejército iraquí se estancó ayer en su ofensiva contra los yihadistas y no consiguió expulsar a los últimos que resisten en el noreste de Mosul y en zonas al norte de la ciudad, donde se encuentran prácticamente aislados y no tienen escapatoria, por lo que están dispuestos a luchar hasta la muerte.
El grupo terrorista Estado Islámico (EI) se ha enrocado en el barrio residencial de Al Rashidiya y en otras zonas más pequeñas, donde siguen firmes a pesar de la ofensiva.
