El presidente palestino, Mahmud Abás, se reunió ayer en el Vaticano con el Papa Francisco e inauguró la embajada palestina ante la Santa Sede, ocasión que aprovechó para pedir que otros países sigan el ejemplo y les reconozcan como Estado.
En la reunión con el pontífice, que duró 23 minutos, se repasaron "las buenas relaciones existentes entre la Santa Sede y Palestina, selladas por el Acuerdo Global de 2015, que atañe a los aspectos esenciales de la vida y la actividad de la Iglesia en la sociedad palestina", señala una nota de la oficina de prensa del Vaticano.
Un acuerdo en el que el Vaticano reconoció a Palestina como Estado y que se consideró un hecho histórico, y que ayer se escenificó con la inauguración por parte de Abás de la embajada palestina ante la Santa Sede, en un edificio propiedad del Vaticano en el que se encuentran otras sedes diplomáticas.
