Las personas que quedan en los barrios asediados del este de la ciudad septentrional siria de Alepo esperan que se reanude la evacuación, suspendida el viernes 16, después de que las partes lograron un nuevo acuerdo, aunque continúan las conversaciones.
Una fuente opositora en el interior de los distritos sitiados reveló ayer a EFE que se había alcanzado un pacto para reanudar la evacuación, posiblemente mañana, pero hasta el momento ni Rusia, ni el Gobierno de Damasco, ni otras partes implicadas como Turquía se han pronunciado al respecto.
En declaraciones telefónicas, el portavoz de la rebelde Agrupación Fastaqim, Amar Saqar, declaró a EFE que "se ha conseguido un nuevo acuerdo para reanudar la operación de evacuación, que es un cambio forzado para cambiar la demografía de Alepo".
Detalló que el pacto contempla la salida de personas de los pueblos de mayoría chií de Fua y Kefraya, controlados por los efectivos gubernamentales y en la provincia vecina de Idleb, y de las localidades de Al Zabadani y Madaya, al noroeste de Damasco y en poder de los rebeldes. Fua y Kefraya están asediados por el Frente de la Conquista del Levante (antiguo Frente Al Nusra, exfilial siria de Al Qaeda) y otras facciones; mientras que Al Zabadani y Madaya está rodeadas por los leales al Gobierno de Damasco. No obstante, Saqar destacó que todavía hay negociaciones sobre el número de personas que saldrán de Fua y Kefraya: "Nos han pedido que sean 4.000 entre heridos, enfermos, civiles y milicianos, pero todavía hay discusiones sobre el número".
