El enviado especial de la ONU para la prevención del genocidio, Adama Dieng, advirtió ayer de que la actual violencia en Sudán del Sur y "la propagación del odio étnico podrían derivar en genocidio si no se hace ahora algo para detenerlo".
Por ello, Dieng pidió al Gobierno de Sudán del Sur proteger a los civiles para evitar más agresiones étnicas, en declaraciones a la prensa en la sede de la misión de la ONU en Yuba. Al final de su visita al país, que comenzó el lunes 7, el enviado aseguró que de momento "no hay genocidio en Sudán del Sur, pero el peligro que llevaría a este acto aumenta". "El genocidio no ocurre en un solo día, por ello hay que impedirlo", subrayó Dieng, insistiendo en que "el terreno ya está preparado para un genocidio en Sudán del Sur".
El responsable de la ONU dijo además que durante su visita a los campamentos de desplazados establecidos por la ONU en Yuba y Yei, situado al sur de la capital, comprobó "la falta de confianza entre el Ejército y los civiles".
