EFE. El Gobierno socialista de Francia se apuntó ayer el éxito de haber cerrado, sin incidentes de calado, su mayor campamento de inmigrantes, la famosa "jungla" de Calais, de la que en tres días evacuaron a sus más de 6.000 ocupantes para trasladarlos a albergues repartidos por todo el territorio.
Los últimos extranjeros de Calais partieron del campamento a primera hora de la tarde espantados por el fuego que se declaró en varios puntos del poblado.
