Un total de 150 candidatos a los comicios municipales de ayer domingo en Brasil fueron arrestados en las primeras horas de votación por diferentes violaciones a la legislación electoral, informó el Tribunal Superior Electoral en un balance sobre problemas en la jornada.
De los candidatos detenidos por la Policía durante la jornada electoral, 114 estaban haciendo proselitismo político dentro de los colegios electorales, nueve distribuían material propagandístico en lugares prohibidos, 13 fueron acusados de corrupción y ocho transportaban votantes ilegalmente, según un boletín divulgado por los funcionarios electorales al cierre de las urnas.
Otros 119 candidatos a alcalde o concejal fueron amonestados por insistir en hacer campaña sin que llegaran a ser detenidos.
El tribunal informó igualmente que 1.005 votantes también fueron detenidos por violaciones a la ley electoral, principalmente por hacer proselitismo en los lugares de votación, y que se registraron otros 1.010 incidentes con electores en los que no hubo prisión.
Entre los electores arrestados se registraron algunos casos de compra de votos y de transporte ilegal de votantes.
Según el balance, los funcionarios electorales tuvieron que sustituir 3.669 urnas electrónicas por diferentes fallas, lo que representa el 0,83 % de las 432.959 distribuidas en todo el país.
El presidente del Tribunal, Gilmar Mendes, aseguró que la votación ha sido tranquila en todo el país aunque se registraron algunos casos puntuales de violencia.
"La votación está ocurriendo en paz. Sobre los incidentes graves, dimos las respuestas adecuadas con las fuerzas de seguridad, que están actuando donde es necesaria una acción mas ostentosa", afirmó.
Según Mendes, pese a que entre la noche del sábado y la madrugada del domingo se registraron algunos casos de violencia en Sao Luis, la llegada de militares consiguió garantizar la paz y la seguridad durante la jornada electoral en la capital del estado de Maranhao.
Tanto el presidente del Tribunal Electoral como el ministro de Defensa, Raúl Jungmann, viajaron el sábado a Sao Luis para adoptar personalmente medidas para garantizar la seguridad durante las elecciones tras dos noches consecutivas de ataques a autobuses y a escuelas en que funcionan colegios electorales.
Pese a que la presencia de los soldados redujo sensiblemente la violencia, en la madrugada de este domingo desconocidos le prendieron fuego a salas de dos escuelas públicas en que habían sido instalados colegios electores y el fuego destruyó una de las urnas.
