El Gobierno brasileño abrió ayer una investigación administrativa contra tres funcionarios acusados de haber agilizado irregularmente la concesión de la jubilación de la expresidenta Dilma Rousseff para que pudiera disfrutarla a partir del día siguiente a su destitución, informaron fuentes oficiales.El Ministerio de Desarrollo Social informó en un comunicado que determinó la inmediata apertura de una investigación administrativa y que le pidió al Instituto de Seguridad Social (INSS) que separe provisionalmente de sus cargos a los acusados "para que no puedan interferir en la marcha de las investigaciones".La decisión fue anunciada en el mismo día en que la revista Época publicó un reportaje según el cual el Instituto de Seguridad Social le concedió la jubilación a Rousseff exactamente 24 horas después de que la expresidenta fuera notificada de su destitución.El beneficio supuestamente fue solicitado el día en que el Senado destituyó a la entonces jefa de Estado por considerarla culpable de crímenes de responsabilidad y concedido un día después, en tiempo récord y al parecer gracias a un tratamiento diferenciado que le fue otorgado.Entre los funcionarios que fueron separados del cargo mientras son investigados figura Carlos Gabas, que fue ministro de la Previsión Social en el gobierno de Rousseff y es funcionario de carrera del Instituto de Seguridad Social.
