El Consejo Superior de Jueces y Fiscales de Turquía (HSKY), controlado por el Gobierno, anunció ayer la destitución de otros 543 jueces y fiscales, sospechosos de estar relacionados con la red del predicador conservador Fethullah Gülen.
El Gobierno turco acusa a Gülen y sus seguidores de haber orquestado el fallido golpe militar del pasado 15 de julio.
El número total de jueces y fiscales turcos destituidos desde la violenta intentona golpista asciende ya a 3.390 personas.
El Gobierno del presidente Recep Tayyip Erdogan justifica estos despidos con el actual estado de emergencia, decretado en el país eurasiático tras el golpe, en el que murieron 283 personas y miles resultaron heridas.
Unas 80.000 personas fueron despedidas de sus empleos en el ejército, en la administración pública, en la policía, en el sistema educativo y en la justicia por estar supuestamente relacionadas con Gülen.
El predicador, que hasta 2013 era un estrecho aliado del gobernante partido islamista AKP, se encuentra en el exilio en Estados Unidos y Ankara exige su extradición.
MILITARES
El Ejército turco ha expulsado a 820 militares por supuestos vínculos con el movimiento del predicador Fethullah Gülen, a quien Ankara acusa de la intentona golpista del pasado 15 de julio, informó ayer el Ministerio de Defensa.
Los expulsados pertenecen al Ejército de Tierra y a la Armada, y 648 de ellos ya se encuentran bajo arresto por su presunta vinculación con el movimiento islamista de Gülen, precisó un comunicado de ese ministerio.
El gobierno turco acusa a ese movimiento de haberse infiltrado en instituciones claves del Estado, como el Ejército, la Judicatura y la Administración, para derrocar al Gobierno.
El Ejército turco ha destituido hasta ahora a 5.451 militares, de los que 151 eran generales.
