El número de fallecidos en el terremoto del miércoles 24 en el centro de Italia subió ayer hasta los 278 mientras el país está de luto oficial y prepara los primeros funerales de Estado por las víctimas provocadas por el desastre.
El incremento del número de fallecidos correspondió hoy a la localidad de Amatrice, a unos 140 kilómetros al noreste de Roma, donde murieron 218 personas y ayer continuaron los trabajos de rescate, pero con menos esperanza de encontrar supervivientes.
En el pueblo de Arquata se mantiene el cómputo de 49 muertos y en Accumoli fallecieron once personas, según el balance oficial, aún provisional, comunicado por la Protección Civil en Roma. La tierra siguió temblando durante el día de ayer -Protección Civil comunicó que se registraron un total de 220 réplicas-, lo que tuvo como consecuencia el empeoramiento de las condiciones de viabilidad de las carreteras de las zonas afectadas.
El terremoto del día 24, de 6 grados en la escala abierta de Richter y que afectó sobre todo a poblaciones de los Apeninos centrales de las regiones de Umbria, Lacio y Las Marcas, causó heridas a 388 personas, según los datos oficiales provisionales. Desde que ocurrió el seísmo ha podido rescatarse con vida a 238 personas, precisó un portavoz de la Protección Civil. Este organismo comunicó que se ha dispuesto la acogida en centros deportivos y públicos para 3.600 damnificados.
