Venezuela y Colombia acordaron una apertura gradual y controlada de la frontera común que fue cerrada hace casi un año. Así lo anunció ayer el presidente colombiano Juan Manuel Santos.
Tras un encuentro que se extendió por casi tres horas, el presidente venezolano Nicolás Maduro y Santos decidieron abrir de forma progresiva la frontera, proceso que comenzará a partir del sábado 13 de agosto con la apertura de un paso peatonal continuo entre las 6:00 a 21:00 horas que se dará en cinco puntos de la frontera común.
"Vamos abrir la frontera de forma ordenada, de forma controlada, y en forma gradual", dijo el mandatario colombiano al anunciar los alcances de la reunión binacional que se desarrolló en las instalaciones de un complejo hidroeléctrico de la ciudad suroriental de Puerto Ordaz, Estado Bolívar, que tenía como objetivo la normalización de la situación de la frontera que entró en una crisis luego que Venezuela cerró en agosto del año pasado algunos pasos fronterizos.
Santos indicó que se decidió la creación de un documento especial para los habitantes de la frontera, denominado "facilitación fronteriza", que permitirá agilizar el paso peatonal.
Como parte de los acuerdos también se aprobó la apertura de la carretera que comunica el Arauca venezolano con el departamento colombiano del Norte del Santander, que fue cerrada en septiembre de 2015.
El encuentro entre los dos presidentes se da una semana después de la reunión que tuvieron en Caracas las cancilleres de Venezuela y Colombia, Delcy Rodríguez y María Ángela Holguín, respectivamente, en la que se anunció una apertura paulatina de la frontera común de unos 2.200 kilómetros de longitud y se establecerá una cédula fronteriza para los habitantes de esa región.
Maduro ordenó el 19 de agosto de 2015 el cierre de algunos pasos a raíz de un ataque que sufrieron tres militares y un civil en la localidad fronteriza de San Antonio del Táchira cuando realizaban operaciones de combate al contrabando. La medida que inicialmente comenzó en el estado suroccidental del Táchira luego se extendió a los estados de Zulia, Apure y Amazonas.
Los funcionarios venezolanos deportaron a más de 1.000 colombianos sin residencia legal.
Las acciones de Venezuela desataron una crisis diplomática que fue superada poco después luego de conversaciones que sostuvieron Santos y Maduro en septiembre en Quito.
