El Estado de Chile se comprometió ayer ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) a legislar sobre el matrimonio igualitario, la adopción homoparental y otros temas que involucran a la diversidad sexual.
"Amar a otros es un derecho, independiente de su condición sexual. En ese sentido, las leyes fijan las reglas del juego, pero también buscan cambiar nuestros patrones culturales", señaló el portavoz del Gobierno, Marcelo Díaz, en una ceremonia realizada en el Puente de los Enamorados de Santiago.
"La diversidad nos potencia, nos dinamiza y nos hace ser una mejor sociedad. Acá no hay que resolver un problema, sino avanzar en la expansión como país", remarcó Díaz.
En ese sentido, el Gobierno de Michelle Bachelet anunció que ingresará al Parlamento un proyecto de ley que permita el matrimonio entre dos personas del mismo sexo en el primer semestre de 2017, y que actualmente se encuentra en una "mesa de discusión".
"Con este histórico acuerdo se posibilita que las demandas de la diversidad sexual no queden al arbitrio del Gobierno de turno, sino que son responsabilidad del Estado", declaró el director del Movilh, la principal organización en Chile que agrupa a los colectivos gais, lésbicos y transgénero, Rolando Jiménez. "Creemos que si los acuerdos se cumplen tendremos en cinco años una batería completa de leyes que garanticen los derechos humanos de la diversidad sexual. Hemos luchado por esto 25 años y con esto, seremos un ejemplo para Latinoamérica", dijo a EFE Jiménez.
En el año 2012, el Movilh demandó al Estado de Chile ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para exigir la aprobación del matrimonio igualitario, cuya prohibición fue considerada por la Corte como una "violación a los derechos humanos".
