La comisión del Senado responsable del juicio político contra la presidenta suspendida de Brasil, Dilma Rousseff, se negó ayer a considerar como prueba una delación que deja en duda la honestidad del mandatario interino, Michel Temer.
La solicitud fue presentada por José Eduardo Cardozo, el abogado de Rousseff quien sostuvo que esa declaración, hecha por uno de los acusados de las corruptelas en Petrobras, sería "clave" para probar que Rousseff es "víctima de un golpe".
Cardozo pretendía incluir entre los documentos probatorios del proceso una acusación hecha por Sergio Machado, expresidente de la empresa Transpretro, quien en un acuerdo de cooperación judicial dijo que, en 2012, Temer personalmente le pidió ayuda a fin de obtener financiación ilegal para una campaña electoral.
La inclusión de la delación de Machado entre los documentos del proceso contra Rousseff fue negada primero por el presidente de la comisión, Raimundo Lira, quien ante la insistencia de la defensa sometió el asunto a votación. Por amplia mayoría, el pleno de la comisión coincidió con Lira.
