El terrorismo golpeó ayer de nuevo a Estambul, la principal ciudad turca, justo al comienzo del sagrado mes musulmán de Ramadán cuando un coche bomba estalló al paso de un autobús de la Policía, dejando a 11 personas muertas y 36 heridas.
El atentado, atribuido por el Gobierno y la presidencia de Turquía a la guerrilla kurda del PKK, sucedió en el histórico barrio de Beyazit Vezneciler, cerca de una universidad.
ESTAMBUL.
