Afrontar la crisis provocada por el terremoto de magnitud 7,8 que asoló zonas del norte de la costa de Ecuador en abril y administrar los problemas económicos del país, centrarán el último año del Gobierno con el que su presidente, Rafael Correa, cerrará una década en el poder.
"Este último año será de administración de la crisis del terremoto, más la administración de los problemas económicos que ya veníamos arrastrando", dijo Correa en su informe a la nación con ocasión de los nueve años consecutivos que lleva en el poder.
En su discurso, Correa se refirió a las dificultades económicas que le ha ocasionado a su Administración la bajada del precio del petróleo en el mercado internacional, el fallo de un comité internacional de arbitraje a favor de la multinacional Oxy por unos mil millones de dólares y la apreciación del dólar. Además, mencionó el colapso del mercado ruso, uno de los principales mercados no petroleros de Ecuador, y la desaceleración de China, uno de los mayores financistas mundiales.
"El difícil contexto externo ocasionó que en 2015 las exportaciones cayeran en 7.400 millones de dólares, además disminuyó el financiamiento externo por 2.000 millones de dólares. Es decir, dejaron de entrar al flujo circular de la economía 9.200 millones de dólares, más de 9 puntos del PIB", resumió.
Agregó que entre 2015 y 2016 se recortaron "6.000 millones de dólares, 6 por ciento del PIB, al presupuesto del Estado, básicamente en inversión, haciéndolo de tal manera que afecte lo menos posible a los más pobres y a la actividad económica. Es, de largo, el ajuste más fuerte de toda Latinoamérica", dijo.
Pese a las dificultades de los últimos meses, el gobernante aseguró que los diez años de su administración han sido una "década ganada", con un país "totalmente diferente" al que recibió en 2006. El promedio de crecimiento entre 2007 y 2015, "incluyendo las condiciones difíciles que hemos enfrentado en el ultimo año, fue de 3,9 por ciento, mientras que en Latinoamérica fue de 2,9 por ciento", añadió. En 2006, "la economía tenía un tamaño de 46.000 millones de dólares. Nueve años después, es más del doble de grande, cerca de 100.000 millones de dólares", dijo al comentar que, de 2009 a 2015, bajó en 16,5 puntos la pobreza multidimesional, lo que significa que 1,9 millones de ecuatorianos salieron de la pobreza.
Sobre la situación actual, admitió que no ofrece "milagros": "Humildemente les ofrezco llevar la barca de la patria a buen puerto: sin paquetazos, sin congelamientos, sin los saqueos de antaño".
