El Gobierno de Corea del Norte aseguró ayer que está abierto al diálogo con Corea del Sur, en un gesto de distensión que se produce después de una larga etapa de enfrentamiento dialéctico en la que ambos países han roto casi por completo sus vínculos.
"Si las autoridades de Corea del Sur plantean cualquier propuesta desde la independencia (en referencia a Estados Unidos) y la gran unidad nacional, la debatiremos con franqueza. Esta es nuestra postura", expresó el régimen de Kim Jong-un en un comunicado divulgado por la agencia estatal KCNA. Corea del Norte, que no especificó más detalles sobre la hipotética propuesta que espera de Seúl, se reafirmó al mismo tiempo en su programa de armas nucleares e instó al Gobierno surcoreano a no vincularlo a las relaciones bilaterales.
