EE.UU., Rusia, China y otras potencias internacionales coincidieron ayer en la necesidad de armar al Gobierno de unidad de Libia para poder luchar contra el grupo yihadista Estado Islámico, que está ganado terreno en medio del caos y el vacío de poder que sufre el país norteafricano desde 2011.
Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (EE.UU., Rusia, China, Francia y Reino Unido) y otros quince países, en su mayoría europeos y árabes, han acordado en una reunión ministerial celebrada en Viena aceptar exenciones al embargo impuesto en 2011 a Libia. "Reafirmamos nuestro apoyo a la soberanía de Libia, su integridad territorial y unidad", afirma el comunicado difundido por el Departamento de Estado de EE.UU., país que organizó la conferencia, junto a Italia.
