El Consejo de Seguridad de la ONU condenó ayer la violencia del grupo terrorista Boko Haram, que ha forzado a 2.65 millones de nigerianos a abandonar sus lugares de origen.
La condena figura en una declaración, la cual hace un recuento de algunas de las acciones de ese grupo yihadista en la zona de la cuenca del lago Chad, que hace frontera con Chad, Níger, Nigeria y Camerún. La ONU citó los ataques de Boko Haram "contra mujeres y niños, y los secuestros, saqueos, violaciones, esclavitud sexual y otros actos de violencia sexual", así como "el reclutamiento y el uso de niños y la destrucción de bienes civiles".
"El Consejo de Seguridad expresa profunda preocupación porque las actividades de Boko Haram continúan minando la paz y la estabilidad de la región de África Occidental y Central".
