EN 50
AÑOS, los diferentes conflictos en Colombia han dejado 260 mil muertos, 45 mil desaparecidos y 6.8 millones de desplazados.
El preisidente de Colombia, Juan Manuel Santos, exigió a la guerrilla del Ejéricito de Liberación Naciona (ELN) deponer los secuesros para sentarse a la mesa de diáologo y comenzar con las pláticas de paz.
Esta condición ha sido interpretada por el ELN como un impedimento para la paz, aseguró ayer domingo la organización rebelde.
“La condición que el presidente Santos impuso al proceso de diálogo se ha convertido en un impedimento para la paz”, confirmó el grupo guerrillero a través de su cuenta de Twitter.
El gobierno y el ELN anunciaron a fines de marzo el paso a una fase pública de conversaciones de paz tras dos años de pláticas informales, pero Santos exigió la liberación de todos los cautivos para dar inicio formal a la mesa de diálogo.
AGENDA
En el comunicado, el ELN aseguró que la declaración del mandatario “es una imposición, por cuanto es sólo una parte la que debe cumplirla, al margen del acuerdo de la agenda”.
“Plantearse hoy modificaciones sustanciales, como la exigencia del presidente, es incumplir definiciones y trancar el proceso de paz”, reiteró el grupo rebelde.
Añadió que tras el pronunciamiento del presidente se desató “una ofensiva mediática que está desgastando la confianza” que se había logrado con el anuncio de las partes sobre la agenda de negociación.
ACUERDOS
Para el grupo rebelde, la situación “ha generado confusiones en la opinión con falsas acusaciones, como la que dice que el ELN ha faltado a los acuerdos”.
La negociación con el ELN, segunda guerrilla de Colombia, iría en paralelo a la que se desarrolla desde 2012 en Cuba con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, comunistas), el primer grupo rebelde del país.
