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SENADORES decidirán el miércoles 11 de mayo si avalan un posible juicio político a la presidenta Dilma Rousseff. Ella necesita el apoyo de 41.
El comité del Senado de Brasil votó ayer, viernes 6 de mayo, y por abrumadora mayoría a favor de iniciar un juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff.
La mandataria está a un paso de ser destituida, la próxima semana, justo cuando Rio de Janeiro se prepara para recibir las olimpiadas.
Rousseff insistió en que no cometió delito alguno y que el proceso en su contra no es más que un golpe de Estado. Denunció que el vicepresidente del país, Michel Temer, quien la reemplazaría en caso de que ella pierda el cargo, es “un cómplice” de una trama para derrocarla.
LA VOTACIÓN
Quince de los 21 integrantes del comité aprobaron enviar el asunto al pleno del Senado. Cinco votaron a favor de poner fin al proceso, y el presidente del panel se abstuvo.
Ahora, los 81 senadores votarán en torno al tema el miércoles 11 de mayo, y la sesión incluso podría prolongarse hasta el jueves 12.
Antonio Anastasia, del partido opositor PSDB, emitió el jueves 5 la recomendación para el juicio político, y afirmó que hay razones para creer que Rousseff violó leyes fiscales, un delito por el cual se puede enjuiciar a un mandatario.
Prevén que Rousseff también perderá esa votación. Necesitaría que 41 de los senadores voten a su favor para poner fin al proceso.
Si el Senado en pleno aprueba suspenderla, Rousseff tendrá que dejar el cargo por hasta 180 días y será enjuiciada por senadores en un proceso dirigido por el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lewandowski.
La presidenta quedaría permanentemente alejada del puesto si dos terceras partes de los senadores la declaran culpable luego en un juicio definitivo.
