Los bomberos de la capital ecuatoriana que trabajaron en la zona devastada por el terremoto de magnitud 7,8 que sacudió el 16 de abril zonas del norte de la costa, serán sometidos a exámenes médicos y a terapias de salud mental, informó ayer la Alcaldía de Quito.
Los bomberos, que regresaron desde la zona tropical del país, fueron trasladados a una hostería para someterlos a exámenes médicos y de laboratorio, añadió el Municipio en un comunicado.
