Bruselas dio ayer un paso más en la lucha contra la evasión fiscal con una propuesta que pretende obligar a las multinacionales a exponer a la opinión pública lo que pagan en impuestos sobre sus beneficios en cada país de la Unión Europea y en los considerados paraísos fiscales.
Al calor del escándalo que ha creado la filtración de los "documentos de Panamá", la Comisión Europea (CE) ha presentado una nueva iniciativa que "requerirá a las multinacionales que hagan publica información fiscal clave", en palabras del comisario europeo de Servicios Financieros, Jonathan Hill.
En concreto, la CE quiere que todas las grandes compañías -europeas o no- que tienen ingresos de más de 750 millones de euros publiquen en sus páginas de internet información sobre la cantidad de impuestos que tributaron en cada país europeo y los beneficios que allí generaron, junto a otra serie de datos.
También deberán dar cuenta detallada de los impuestos que pagaron en aquellos países que ingresen a la lista de paraísos fiscales que Bruselas está preparando dentro de sus esfuerzos por atajar la sangría que calcula que pierde la Unión Europea al año por evasión fiscal: entre 50.000 millones y 70.000 millones de euros.
Con la propuesta presentada ayer la UE iría "un paso más allá" de lo estrictamente acordado en materia de lucha contra la evasión fiscal en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.
Esto ha despertado la tradicional preocupación del sector empresarial europeo respecto a las posibilidades de avanzar más rápido que el resto de sus competidores en cualquier dominio que no considere ventajoso para las empresas.
La patronal Business Europe avisó de que la propuesta "amenaza con minar nuestro atractivo como lugar de inversión, especialmente para inversores extranjeros", una crítica que, sin mencionarla directamente, Hill ha rechazado al alegar que la exposición aumentará la competitividad "justa" entre compañías. "Un escrutinio público adicional promueve una competencia más justa dentro de la Unión Europea y es beneficioso para las compañías", insiste la Comisión Europea en los documentos que acompañan a la propuesta.
