Una explosión de material pirotécnico supuestamente provocada por una chispa ha causado más de un centenar de muertos y 300 heridos durante una celebración festiva en un templo del sur de la India, en el peor incendio en más de una década en este país.
El fuego se declaró en la madrugada de ayer tras varias horas de espectáculo de fuegos artificiales en el templo de Puttingal, en el distrito de Kollam del Estado de Kerala, cuando una pila con material pirotécnico, supuestamente no autorizado por los funcionarios, se incendió desencadenando la tragedia.
Un portavoz de la Policía de Kerala, Anil Kumar, dijo a EFE que "la cifra oficial de fallecidos es de 105, mientras que la de heridos es de alrededor de unos 350, porque varía", en alusión al grave estado de algunos de los ingresados en los hospitales.
"La operación de rescate sigue, con equipos de emergencia, el Ejército, la Policía y los bomberos trabajando, con ayuda además de la población local", afirmó la fuente de la jefatura de la Policía en la región.
El suceso pudo tener incluso mayores dimensiones, dado que en el momento en que ocurrió entre 10.000 y 15.000 personas asistían a la celebración.
El comandante adjunto Anil Shekhawat de la Fuerza de Respuesta de Desastres Nacionales de la India (NDRF, en sus siglas en inglés) explicó a Efe que, "aunque sigue la operación (de rescate), ya no se está sacando a nadie", en referencia a quienes quedaron atrapados bajo una construcción que se derrumbó por la explosión.
