El presidente de EE.UU., Barack Obama, admitió ayer que su país "tardó" en defender los derechos humanos en Argentina y ahora tiene "la responsabilidad de afrontar el pasado con honestidad y transparencia", durante un homenaje a las víctimas de la última dictadura de la nación suramericana.
Obama quiso cerrar su agenda oficial en Buenos Aires con una visita al Parque de la Memoria, donde dio un paseo con el presidente argentino, Mauricio Macri, junto al muro que recuerda a las víctimas de la dictadura (1976-1983).
Según Obama, ha habido "controversia" sobre las políticas que adoptó EE.UU. en esos primeros "oscuros días" que sucedieron al golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, que dio origen a la dictadura y del que hoy se cumplen 40 años.
"Las democracias deben tener el coraje de reconocer cuando no hemos estado a la altura de los ideales en los que creemos, cuando hemos tardado en hablar en favor de los derechos humanos, y ese fue el caso aquí (en Argentina)", afirmó Obama en un breve discurso que ofreció junto a Macri.
En ese contexto, Obama confirmó, como ya había adelantado la Casa Blanca, que EE.UU. desclasificará más documentos sobre la dictadura argentina, al igual que hizo en 2002, pero por primera vez se incluirán registros militares y de los servicios de inteligencia.
"Creo que tenemos la responsabilidad de afrontar el pasado con honestidad y transparencia", aseguró. "Una sociedad requiere coraje para enfrentar verdades incómodas sobre las partes más oscuras de su pasado", a juicio de Obama, quien agregó que eso "es esencial para avanzar". El mandatario estadounidense elogió la "valentía" y "tenacidad" de los familiares de las víctimas de la dictadura, de quienes dijo que "han rechazado rendirse hasta lograr la verdad y justicia que se merecen" sus seres queridos fallecidos y desaparecidos.
