La llamada "ruta de los Balcanes" quedó cerrada ayer para los refugiados de Oriente Medio después de que se restauró a medianoche de ayer la normativa Schengen, mientras que otros países de la zona, como Bulgaria o Hungría, elevaron su alerta por si se abre un itinerario alternativo hacia Europa central.
Como en ocasiones anteriores, la decisión de un país, está vez Eslovenia, ha causado una reacción en cadena que ha forzado el cierre de la ruta a través de Croacia, Serbia y Macedonia, países que aunque no están en la zona Schengen, de libre circulación comunitarias, han aplicado las mismas reglas.
Este paso no ha sido una medida unilateral sino que ha sido acordado en la cumbre europea de esta semana sobre refugiados, dijo ayer el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.
