El alto al fuego en Siria continuó en vigor ayer en su segundo día, pese a las acusaciones cruzadas del Gobierno y de la oposición de violaciones al cese de las hostilidades en distintas partes del país.
No obstante, al igual que en la primera jornada, durante este domingo no se han desarrollado enfrentamientos a gran escala en los principales frentes de guerra, y los pocos choques que ha habido se han circunscrito a zonas muy determinadas.
Aun así, el Gobierno sirio informó de ataques "terroristas" en las provincias de Latakia (noroeste) y Hama (centro). La agencia de noticias oficial, SANA, precisó que "grupos terroristas" dispararon desde Turquía cohetes contra el norte de Latakia, mientras que en Hama el Frente al Nusra, filial siria de Al Qaeda, lanzó un asalto contra pueblo de Hirbsafsa, que fue repelido por los efectivos gubernamentales.
Tanto el Frente al Nusra como el grupo Estado Islámico (EI) están excluidos del acuerdo de alto el fuego, alcanzado por Rusia y EE.UU. y que han aceptado el Gobierno de Damasco y la Comisión Suprema para las Negociaciones (CSN), la principal alianza opositora.
Por otro lado, tras la calma relativa del sábado 27 en el espacio aéreo sirio, aviones y helicópteros castrenses volvieron hoy a bombardear áreas en manos de la oposición en varias provincias, denunció el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. Según la ONG, ha habido ataques aéreos en las localidades de Dara Aza, Qabtn al Yabal, Hreitan, Andan, Maaret al Artiq y Kafr Hamra, en Alepo (norte); en Yisr al Shogur, Al Nayia y Al Kanda, en Idleb (norte), y Hirbnafsa, en Hama.
Además, helicópteros militares han arrojado barriles de explosivos en la región de Yabal al Akrad, en el norte de Latakia, donde hubo un intercambio de fuego entre las autoridades y las facciones armadas, y en Tir Maleh, en el norte de Homs.
