Filtraciones de testimonios, incluso con declaraciones falsas, y fragmentaciones del expediente en el seno de la Fiscalía mexicana, así como el amparo de 22 policías de Iguala implicados en la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa obstaculizan el avance de las investigaciones, alertó ayer la CIDH.
Ello ante una Fiscalía general que insiste en realizar un nuevo peritaje en el basurero de Cocula y que sigue negando a los expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) entrevistar a los militares del 27 batallón, señalaron en rueda de prensa el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (Giei).
La experta guatemalteca Claudia Paz señaló que la filtración de declaraciones "genera confusión" y advirtió que son "informaciones no contrastadas" que en ocasiones "no responden a la verdad de lo que se dijo". Además, tal y como agregó la colombiana Ángela Buitrago, también miembro del grupo, se "han modificado o cambiado versiones" de las que ellos tienen constancia.
Algo que podría deberse a una manipulación de la información filtrada o a que, debido a la fragmentación del caso en distintas dependencias de la Procuraduría General de la República (PGR, Fiscalía), existan declaraciones distintas y contempladas en otros expedientes, explicó.
