ACUSACIONES
La oposición acusa no solo al régimen sirio, sino a sus principales apoyos en el exterior -Irán y Rusia- de crímenes contra los sirios.
Las conversaciones de paz para Siria fueron suspendidas ayer hasta el día 25 de febrero por la falta de avances y la imposibilidad de obtener del Gobierno de Damasco un gesto humanitario que ofrezca esperanzas de voluntad para llegar a un resultado concreto.
La decisión fue tomada por el mediador de la ONU para este proceso diplomático, Staffan de Mistura, quien durante cinco días hizo denodados esfuerzos por obtener alguna señal favorable para estas conversaciones.
"Entramos en una pausa temporal, pero no significa el fracaso de las negociaciones (...), preferimos tener otra conferencia (diplomática) de Ginebra sin ningún resultado o ser serios en lo que estamos diciendo", dijo De Mistura a los periodistas congregados fuera del hotel donde durante más de tres horas había mantenido una última reunión con la delegación de la oposición siria.
La sorpresiva suspensión coincide con el segundo día de una gran ofensiva militar del Ejército sirio y grupos afines sobre Alepo, apoyados desde el aire con bombardeos rusos, que consiguió romper hoy el asedio del Frente Al Nusra en torno a dos localidades chiíes.
El ministro alemán de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, declaró hoy que esa ofensiva gubernamental complicó las conversaciones de Ginebra. Por su parte, el Departamento de Estado de EE.UU. señaló que el receso en las negociaciones se debió en parte a que los bombardeos rusos interrumpieron el suministro de ayuda a los sirios.
El jefe de la delegación del Gobierno, Bashar Jaafari, confirmó que su equipo retornará a Ginebra en la fecha fijada por el mediador.
Sin embargo, Jaafari fue más lejos y comentó que la decisión tomada por De Mistura se debió a que la delegación opositora "iba a retirarse del proceso" tras recibir "instrucciones" de los países que los respaldan, entre los que mencionó a Arabia Saudí, Qatar y Turquía.
Al contrario, la delegación de la oposición siria en las negociaciones de paz advirtió de que no retornará a Ginebra para seguir participando en este proceso a menos que vea avances humanitarios concretos.
Oponiéndose a la versión de De Mistura, hubo un único punto en el que las delegaciones estuvieron de acuerdo y fue en el hecho de que no se habían iniciado las conversaciones indirectas y que las dos reuniones que el mediador consiguió sostener con cada una no formaban parte del proceso negociador. "Le hemos dicho a De Mistura que no habrá conversaciones significativas sin alivio (humanitario) para nuestro pueblo", dijo el líder opositor Riyadh Hijab, al hacer un balance de la situación.
