Dos de los sindicatos mayoritarios del sector público de Argentina se pronunciaron ayer por separado contra los despidos de funcionarios anunciados en los últimos días por el Ejecutivo de Mauricio Macri y amenazaron con llevar a la justicia los relevos de personal.
En una entrevista con Radio del Plata, el máximo responsable de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), Andrés Rodríguez, calificó de "barbaridad" la rescisión de contrato de 2.000 trabajadores del Senado anunciada por la vicepresidenta, Gabriela Michetti.
Rodríguez adelantó que desde la dirección ejecutiva del gremio ya están valorando qué medidas judiciales tomar para frenarlos. Desde el Gobierno esgrimen que el número de funcionarios es excesivo y critican que las instituciones se habían llenado de militantes kirchneristas, especialmente provenientes del sector de La Cámpora, la agrupación impulsada por el hijo de la expresidenta Cristina Fernández, Máximo Kirchner.
Rodríguez replicó que "solo existe una minoría de empleados públicos que no trabajan" y lamentó que no se haya evaluado "nada" a la hora de rescindir los contratos laborales de los empleados, por lo que insistió en que llevarán esos despidos a la justicia.
El secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Hugo Godoy, advirtió que su sindicato no va a permitir que el Gobierno descalifique a los trabajadores públicos mediante despidos "masivos".
