Nueve personas fueron detenidas en la ciudad meridional china de Shenzhen por difundir rumores sobre presuntos ataques terroristas, informó ayer el diario oficialista Global Times.
Son las primeras detenciones que se reportan desde que el domingo Pekín aprobara su controvertida Ley Antiterrorista, que entre otras cosas limita en gran medida la difusión e información sobre ataques o amenazas por parte de grupos violentos (aunque la noticia de ayer no especifica si los arrestos son resultado de esta nueva ley).
Dos de los detenidos, en el distrito de Guangming, el mismo donde 75 personas siguen enterradas por un desprendimiento de escombros ocurrido hace diez días, son empresarios que aseguraron a sus empleados que habían recibido llamadas de autoridades advirtiendo de posibles ataques del autoproclamado Estado Islámico en Shenzhen.
