El Papa Francisco dijo ayer que el mundo está "al borde del suicidio" a causa del cambio climático e instó a los líderes que se reúnen en la cumbre de París (COP21) a alcanzar un acuerdo porque, en su opinión, es "ahora o nunca".
"No estoy seguro, pero puedo decir que es ahora o nunca más. La primera cumbre creo que fue en Tokio y se ha hecho poco. Cada año los problemas son más graves", dijo el Papa durante el vuelo que le llevó de vuelta de su viaje a África según informa "La Stampa".
Francisco afirmó que el calentamiento climático pone al mundo "al borde del suicidio" y que la comunidad internacional reunida en la cumbre de París debe lograr un acuerdo "ahora o nunca".
"No estoy seguro (del resultado de la cumbre COP21), pero lo que puedo decir, es que es ahora o nunca" que debe actuar ante el cambio climático.
Desde la conferencia de Kioto en 1997, "poco ha sido cumplido" y "cada año, los problemas son más graves", mientras todo parece indicar, "para emplear una palabra fuerte, que estamos al borde del suicidio", insistió el pontífice argentino.
POTENCIAS
Los líderes de las dos mayores potencias mundiales, el estadounidense Barack Obama y el chino Xi Jinping, dejaron ayer patente su intención de trabajar juntos durante la cumbre climática de París para lograr un acuerdo que logre reducir las emisiones, pero que también respete sus preocupaciones.
Obama y Xi han procurado dejar clara la sintonía que comparten en cuestiones clave de cara a las negociaciones que tratarán de culminar en un acuerdo global que logre contener el cambio climático, con un encuentro bilateral previo al inicio formal del foro.
Xi abogó ante Obama por que China y Estados Unidos "se asocien el uno con el otro para ayudar a que la conferencia climática logre los objetivos esperados" y que cooperen en beneficio mutuo. Y ambos mostraron su "determinación de trabajar juntos y con otros para lograr un ambicioso y exitoso resultado" en un comunicado conjunto.
Este gesto sigue la estela del anuncio conjunto que ambos mandatarios hicieron en noviembre de 2014, cuando mostraron un inédito frente común en favor de la lucha contra el cambio climático, aunque con medidas lejos de ser uniformes.
Esta alianza crea recelos entre otros socios, como la Unión Europea. La implicación de China y Estados Unidos es fundamental para alcanzar un verdadero acuerdo mundial y evitar un fiasco como el vivido en la cumbre de Copenhague. La cuestión que queda por responder es a qué precio ambas potencias están dispuestas a comprometerse. Y en qué términos.
