En la recta final de la campaña para la segunda vuelta de las presidenciales argentinas, los candidatos revisan sus estrategias para convencer a los indecisos, mientras las últimas encuestas mantenían hasta ayer como favorito al conservador Mauricio Macri frente al kirchnerista Daniel Scioli.
Macri, líder de la coalición Cambiemos, se anota entre 8,5 y 3,5 puntos de ventaja frente al candidato del Frente para la Victoria en los últimos sondeos publicados ayer para la vuelta del próximo día 22, la primera vez que Argentina elegirá a su presidente en un balotaje.
Todas las encuestas divulgadas en la última semana arrojan un claro margen para el aspirante conservador, aunque desde su equipo de campaña aseguran que trabajarán hasta el último momento en busca del voto de los indecisos que, según la consultora Poliarquía asciende, al menos, a un 6,4 por ciento. Ambos candidatos buscan también atraer el caudal de votos del peronista renovador Sergio Massa, que en la primera vuelta se anotó un 21 por ciento.
Para lograr su objetivo, los equipos de Scioli y Macri han intensificado su campaña a solo 11 días de las elecciones, con "timbreos", visitas puerta a puerta y nuevas promesas electorales. Scioli prometió cumplir varias de las propuestas del programa de Massa, especialmente las relacionadas con impuestos, salarios y pensiones, mientras Macri se esfuerza en alejar su imagen conservadora y se define como el candidato del "desarrollismo del siglo XXI".
El equipo "sciolista" impulsa la imagen de moderación y diálogo del candidato tras la críticas cosechadas por la llamada "campaña del miedo" que lanzó el oficialismo para alimentar el fantasma del ajuste y los recortes en caso de un triunfo opositor y comparar a Macri con el fallido gobierno de la Alianza que encabezó Fernando de la Rúa (radical) y que concluyó prematuramente en medio de un crack económico y social en 2001.
