El presunto autor de la muerte de Mohamed, el refugiado bosnio de cuatro años desaparecido el 1 de octubre en Berlín, ha reconocido haber abusado sexualmente del menor y haberlo estrangulado, así como de haber secuestrado y matado a otro niño de seis años.
El fiscal instructor, Michael von Hagen, informó ayer de que el sospechoso confesó el jueves durante el interrogatorio haber llevado a Mohamed inmediatamente después de secuestrarlo en un centro de registro de refugiados a la casa que comparte con sus padres en Jüterborg, en el "Land" de Brandeburgo, que circunda Berlín.
Dijo haber abusado de él esa misma noche y a la mañana siguiente, y que cuando comenzó a "lloriquear" porque "quería marcharse de allí", lo estranguló con un cinturón "para hacerlo callar", agregó.
Después lo metió en una bañera en el desván y la cubrió con arenilla para gatos, de manera que el cuerpo quedó prácticamente oculto, describió.
Según el fiscal instructor, la autopsia, que se prolongó durante ocho horas después de tener que proceder con extremo cuidado para no eliminar pruebas, confirma que el menor fue asesinado poco después de su secuestro. El presunto asesino, Silvio S., empleado en una empresa de seguridad en la localidad de Teltow, reconoció también haber secuestrado y asesinado a otro niño, Elias, desaparecido desde el 8 de julio de Potsdam, capital de Brandeburgo, agregó.
