Un escándalo por denuncias de espionaje a políticos opositores, empresarios, periodistas, jueces y artistas críticos con el Gobierno de Cristina Fernández sacudió ayer el clima político en Argentina en vísperas del cierre de la campaña para las elecciones presidenciales del domingo 25 de octubre.
La denuncia fue presentada el martes por las diputadas opositoras Laura Alonso y Patricia Bullrich, del bloque conservador Unión Pro, y ya es objeto de investigación por parte de la justicia.
El jefe de Gabinete argentino, Aníbal Fernández, calificó de "invento" la acción contra el Gobierno y los servicios de inteligencia y aseguró que el Gobierno no tiene nada que ver con el asunto.
Entre los espiados, según Alonso y Bullrich, hay cuatro candidatos opositores a la Presidencia: el conservador Mauricio Macri, líder del Pro; los peronistas disidentes Sergio Massa y Adolfo Rodríguez Saá y la progresista Margarita Stolbizer.
La causa recayó en el juez federal Sebastián Casanello, quien abrió una investigación bajo secreto de sumario y esta madrugada ordenó medidas para obtener más información.
Casanello admitió su sorpresa "por la difusión pública, porque el hermetismo inicial de cualquier causa es crucial para el éxito de la investigación".
"Se olvidan hablar que el líder de su propia fuerza política, que es Mauricio Macri, está procesado por escuchas ilegales", indicó hoy Aníbal Fernández en referencia a las denunciantes.
"No lo hicimos, no lo hacemos, ni lo vamos a hacer", dijo, por su parte, el titular de la Agencia Federal de Inteligencia, Óscar Parrilli.
El escándalo se ha metido de lleno en la recta final de la campaña para las presidenciales del domingo 25.
Macri, candidato por la coalición opositora Cambiemos, sostuvo que "el kirchnerismo usa los servicios de inteligencia por obsesión".
"Quieren saber qué dicen los periodistas, jueces o políticos en vez de ocuparse del terrorismo, la trata y el narcotráfico", dijo.
"Que se dediquen a hacerme toda la inteligencia que quieran. Tengo lo que tengo, no les tengo miedo", aseguró Massa, candidato del frente Unidos por una Nueva Alternativa.
"Esperamos que la justicia investigue un hecho tan grave", añadió Stolbizer.
El candidato presidencial por el gobernante Frente para la Victoria y favorito en los sondeos, Daniel Scioli, buscó marcar distancia de la polémica y advirtió que "nunca" va a "avalar o promover ningún tipo de espionaje interno".
