La tasa de aprobación del Gobierno de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, se situó en 10 %, según un sondeo divulgado ayer, en medio de las turbulencias económicas y políticas que atraviesa el país suramericano.Según la encuesta, aplicada por el Instituto Ibope por encargo de la patronal Confederación Nacional de la Industria (CNI), solo el 10 % de los brasileños considera "buena" la gestión de Rousseff, frente a 21 % que la califica de "regular" y 69 % que la define como "mala o pésima".La aprobación de Rousseff subió un punto con respecto de otra encuesta del mismo instituto Ibope difundida el pasado julio, variación que se sitúa dentro del margen de error de dos puntos porcentuales.El resultado del sondeo realizado por Ibope coincide en líneas generales con otras encuestas realizadas en los últimos tres meses, que conceden a la mandataria tasas de aprobación de entre el 7,7 % y el 10 %.El Ibope indicó que la encuesta fue llevada a cabo entre el 18 y el 21 de septiembre, período en el que fueron consultados 2.002 electores de 140 municipios de todas las regiones del país. El desgaste de Rousseff se ha acelerado rápidamente después de que ganó las elecciones presidenciales de octubre de 2014 con el 51 % de los votos.En los días en los que fue realizado el sondeo del Ibope, el real brasileño se desplomó a los niveles más bajos de su historia y el dólar rebasó por primera vez la barrera de cuatro unidades de la moneda.La acentuada depreciación del real, que ha perdido cerca de un 50 % de su valor en lo que va de año, es uno de los efectos de la crisis económica que vive Brasil.El Gobierno está impulsando un plan de ajuste para sanear las cuentas públicas, que incluye medidas impopulares como la subida de impuestos y el corte de gastos que ha afectado a programas sociales. Este tipo de medidas para gestionar la crisis fue uno de los principales factores que ha desgastado la popularidad de Rousseff, según el sondeo.El Ibope indicó que el 90 % de los encuestados desaprueba las políticas de impuestos y el 89 % está insatisfecho con la elevación de los tipos de interés, que han subido hasta el 14,25 % anual. La economía del país está en recesión después de haber acumulado crecimiento negativo entre enero y junio.
