El gobernador de California (EE.UU.), Jerry Brown, declaró ayer el estado de emergencia en los condados de Napa y Lake, tras los varios incendios ocurridos en el norte del estado que obligaron a la evacuación obligatoria de miles de personas y han provocado heridas a cuatro bomberos.
Según medios locales, el fuego consumió decenas de casas y aún los bomberos luchan contra el avance de los incendios, que se están fortaleciendo con los fuertes vientos y el tiempo seco de los últimos días. Según el canal local KCBS, el fuego ha consumido unas 16.000 hectáreas de bosque y zonas rurales de Napa y Lake.
