Al menos, 56 personas murieron este fin de semana en un nuevo ataque perpetrado por el grupo islamista radical Boko Haram en Baanu, una aldea remota en el noreste de Nigeria, informaron ayer a EFE fuentes del gobierno nigerianio.
La lejanía de la aldea, en el Estado de Borno, y la confusión tras el ataque provocó la publicación de cifras distintas que elevaban los muertos a más de 70, aunque el Gobierno local reconoció que era posible que se hubieran "mezclado datos de diferentes ataques".
"El Gobernador de Borno, Kashim Shetima, dio las cifras durante una reunión con algunos de los padres de las chicas de Chibok" para explicarles la situación de las tareas de búsqueda, explicó a EFE uno de sus ayudantes bajo condición de anonimato.
Uno de los residentes que logró escapar de Baanu aseguró a la prensa en Maiduguri, capital de Borno, que los milicianos de Boko Haram llegaron en la noche del viernes 28 y que el ataque duró varias horas.
Según el testigo, varios de los atacantes llegaron a la aldea a caballo para pasar desapercibidos y esquivar a las patrullas del Ejército nigeriano, que desde hace semanas ha intensificado las operaciones aéreas en la zona.
Ayer, la policía de Nigeria anunció la detención de 20 "mandos y miembros de primera línea" del grupo islamista en todo el país, incluida Lagos ambas libres de ataques hasta ahora.
