Los efectos del fenómeno “Súper Niño” comienzan a golpear al Departamento de Potosí. Las previsiones meteorológicas y los reportes de las autoridades municipales confirman que la escasez hídrica se extiende de manera crítica, afectando de forma directa a 40 municipios de la región. La combinación de una drástica reducción de las precipitaciones pluviales y el incremento sostenido de las temperaturas está acelerando la evaporación de las escasas fuentes de agua disponibles.
Desde el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) se advirtió que el ciclo hídrico en el territorio potosino atraviesa uno de sus momentos más vulnerables. Las precipitaciones registradas recientemente han sido prácticamente nulas —con mediciones marginales que rozan los 0,4 milímetros—, cifras muy por debajo de los promedios históricos necesarios para recargar las cuencas y los embalses.
Las regiones del norte y del sudoeste potosino son las que registran el impacto más violento de ese déficit hídrico prolongado.
En municipios altiplánicos como Nor Lípez, Llica, Tahua, Colcha K y San Pedro de Quemes, los pastizales naturales se están secando y, en algunos casos, ya se reporta la muerte de ganado camélido. Para las familias de esas zonas, la pérdida de llamas y alpacas no representa únicamente un daño patrimonial, sino la destrucción de su economía y seguridad alimentaria, ya que de ellos obtienen carne, fibra y medios de intercambio comercial.
