Un alojamiento y un hostal, en pleno centro de la ciudad, eran usados como casas de presunta tolerancia, donde aparentemente meretrices tenían el oficio más antiguo del mundo.
Personal de la Policía Urbana de la ciudad de Potosí clausuró al menos dos prostíbulos clandestinos que funcionaban de manera irregular bajo la fachada de hostales y alojamientos.
El primer establecimiento operaba frente a la clínica Cies y, de acuerdo con los antecedentes del caso, sería reincidente en la infracción al ofrecer servicios con damas de compañía y el expendio no autorizado de bebidas alcohólicas.
El segundo local fue intervenido frente al Cementerio General. Durante la inspección, los uniformados identificaron a varias mujeres que cumplían funciones como damas de compañía en las instalaciones.
