A más de un mes de bloqueos de carreteras que perjudican a millones de productores, comerciantes, transportistas, profesionales, empresarios y familias bolivianas, ayer sábado, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, denunció que una "mano negra" quiere muerte; mientras, el Gobierno Nacional insiste en el diálogo para llegar a consensos.
Ayer, por encargo del presidente Rodrigo Paz, el ministro de Zamora, junto al ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, arribaron a Potosí para participar de una reunión con los alcaldes de todo el departamento, para escuchar sus demandas, atender sus necesidades y construir soluciones de manera conjunta.
"Ya no podemos enlutar a la familia boliviana, lo que quiere esta mano negra es muerte para que los sectores y las organizaciones sociales reaccionen. Estamos trabajando día a día en el diálogo", remarcó el ministro Zamora.
La autoridad insistió en que ese tipo de encuentros es el camino para fortalecer la coordinación entre los distintos niveles del Estado y generar respuestas concretas para nuestra población.
De acuerdo con el último reporte publicado por la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), en el Departamento de Potosí existen 16 puntos de bloqueo. En la vía Potosí–Sucre hay cinco sectores bloqueados, protagonizados por los comunarios de la provincia Cornelio Saavedra; mientras que en el camino hacia Tarija hay cuatro comunidades que asumieron la medida. En la ruta a Villazón se registran dos puntos que impiden el paso de las movilidades.
