Los conflictos sociales que se registran en el país también alcanzaron al fútbol boliviano, con la suspensión de varios partidos del campeonato Todos contra todos de la División Profesional, y por ende ya va afectando a los jugadores del cuadro de Nacional Potosí que tienen que alterar su agenda cotidiana para comprar alimentos y conseguir combustible.
“La parte mental influye mucho en el plantel por lo tedioso que se está viviendo con la escasez de alimentos y la falta de combustible, ya que algunos jugadores deben hacer filas por horas. Es algo que ya salió de lo deportivo y está afectando al tema social de los jugadores. Pese a todo esto, se viene trabajando con normalidad en lo que planificó el cuerpo técnico, a la espera de que este 12 de junio se juegue el partido contra Totora Real Oruro, el cual fue reprogramado por la Federación Boliviana de Fútbol. Las prácticas siguen su curso normal a la espera de que todo vuelva a su regularidad en las siguientes semanas”, sostuvo el estratega de la banda roja, Alexis Márquez.
