Sucedió en la plaza Eucaliptos, en la zona baja de la ciudad de Potosí: dos niñas jugaban en las rejas, ajenas al peligro, mientras a pocos centímetros su padre yacía profundamente dormido. No era cansancio, era el efecto de una intoxicación alcohólica que le dejó fuera de toda responsabilidad.
La alerta no nació de un operativo, sino de la inquietud vecinal. Fueron los propios habitantes de la zona quienes, al advertir la situación, dieron aviso a Radio Patrullas 110. Las menores, de apenas tres y cinco años, permanecían solas en un espacio público, expuestas a cualquier riesgo, en una jornada marcada además por la vigencia del Auto de Buen Gobierno, que prohíbe el consumo de bebidas alcohólicas. Cuando el personal policial llegó al lugar, la prioridad no fue el hombre, sino las niñas. Mientras él permanecía inconsciente por el exceso de alcohol, las pequeñas seguían jugando, sin dimensionar la gravedad de su abandono momentáneo. Los efectivos procedieron a resguardarlas y trasladarlas a dependencias de la División Menores de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), activando los protocolos de protección. El padre, en cambio, fue conducido en calidad de arrestado a la Estación Policial Integral EPI-9, donde deberá responder por su conducta. El consumo irresponsable de alcohol dejó en total vulnerabilidad a las niñas.
