Aunque la mayoría de la población potosina sabe lo que está pasando, las entradas de Ch’utillos dieron lugar a que mucha gente se percate de los hundimientos en el Cerro Rico de Potosí, especialmente desde la confluencia de las avenidas Canadá y Tinkuy.
La ruta oficial de las entradas comienza en el Arco de Mejillones y pasa por la calle de ese mismo nombre, hasta rematar en la avenida Tinkuy. En este lugar se tiene una vista completa del Cerro Rico, así que muchos aprovechan para hacer imágenes. Este año, se notó que la cúspide tiene un faltante semejante a una mordida.
Como denunció este diario a lo largo de su existencia, recibiendo incluso atentados contra la vida de sus periodistas, el Cerro Rico se está hundiendo por los trabajos ilegales encima de la cota 4.400, pero, aunque la montaña forma parte del patrimonio cultural inscrito en la Unesco, las autoridades regionales poco o nada han hecho para frenar los trabajos ilegales.
